Finoikos – octubre de 2025 – Finochietto 630 – CABA.

Instalación de fotos impresas en lona intervenidas digital y manualmente con elementos textiles. Refugio de telas y troncos, artefactos lumínicos, frascos con material orgánico, cerámicas.

FINOIKOS hilvana a FINO (la casa verde) como territorio, con el OIKOS, esa voz griega que alude a la casa, el hogar, el ecosistema que habitamos y nos habita. Un refugio, un territorio de vida. Es también una invitación a la curiosidad, al juego, al estar. En las grietas del cemento, donde pareciera que no hay lugar para nada más que el tránsito o el descuido, nacen moradas-mundos. Yuyos, brotes, musgos: pequeñas formas de vida que resisten, insisten, transforman y se transforman. Como un gesto de observación y de conexión, las fotografías intervenidas de Rita Simoni capturan y expanden la vida espontánea que emerge en las rendijas urbanas, la de los habitantes secretos de la ciudad. Las plantas -yuyos- estos seres que brotan en las paredes, no son malezas: son lenguaje. Un lenguaje que transgrede las estructuras humanas, que habla de la conexión con la naturaleza, y también de la fragilidad. Alrededor de estas imágenes, crecen otras materialidades: una vegetación ficcional que se entreteje y desborda la pared.

El proyecto cuenta con la participación de Fernanda Menvielle, bióloga y compostera, cuyo trabajo se entrelaza con la dimensión artística de la muestra, desdibujando los límites entre el arte y la ecología cotidiana. Con una poética donde los restos de materiales naturales de la vida diaria, los ¨secos ¨y los ¨húmedos, se conjugan para formar una nueva sustancia vital. Un acto de reconciliación con la Tierra, honrando la belleza del OIKOS con su capacidad incesante de auto Com Ponerse, de crear un futuro que nace de la descomposición de ¨desechos.

El espacio se puebla con un laboratorio que despliega una escena de mezclas: con frascos habitados por fermentos, flores secas, hongos y cerámicas. Materia viva en evolución, donde la vida se concibe como ciclos en transformación. Lo que se descompone, alimenta otras formas y otras vidas. Nada es permanente, un fin conecta con un nuevo comienzo.

Presidiendo la sala una toldería vegetal convoca a conectarse y reflexionar. Telas teñidas, ramas que sostienen. Es un refugio mínimo, nómade, un oikos transitorio, un espacio íntimo para la contemplación, para habilitar que fluyan los sentires y pensamientos. Como en el compost: lo que se mezcla, transforma.

FINOIKOS es una invitación a pensar el territorio desde sus márgenes. A ver la casa humana integrada a la naturaleza. Un espacio para detenerse, oler, mirar lo que habitualmente pasamos de largo. Una oportunidad para dejar nuestra huella, como promesa de conexión, integración y cuidado. FINOIKOS propone un espacio híbrido, donde las disciplinas, los lenguajes, los materiales y las formas de vida se entrelazan sin buscar resolverse. Un territorio donde se cultivan las preguntas, el juego, la transformación. Jugar es jugarse. Y esta muestra también es eso: una apuesta. A abrirse, implicarse, a habitar lo incierto con atención.

Rita Simoni / Fernanda Minvielle

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