Me interesan los lugares deshabitados, donde lo humano se expresa por omisión. El tiempo habita en esos sitios, condensado en fragmentos que se superponen generando capas de significado. Desde la ruina a la naturaleza que la invade, intervengo espacios y objetos residuales a través de diferentes recursos. El color, la fotografía, el diseño y el dibujo, el objeto escultórico o el sitio específico me permiten sintetizar, entre analogías y opuestos, la posibilidad de lo resiliente como alquimia de la potencia vital.

Espacios Residuales marca el comienzo de este camino, a partir de fotografías de medianeras contenedoras de la impronta que deja la demolición, las cuales dialogan con plenos de color tomados de cada muro, rescatando la geometría hacia una abstracción posible.
Un libro de artista completa la serie, intercalando textos de autores y reflexiones mías. Luego sentí la necesidad de intervenir uno de estos espacios.

Surge entonces Estar: la reconstrucción de un espacio hogareño plantado en uno de los baldíos de la autopista que no fue. Un suntuoso y gastado sillón azul preside por un día un sitio urbano sobre su piso de palletes. El color azul Klein, color de lo espiritual, color a-tectónico, contrasta con la ruina. La instalación deviene performance al ser circulada por gente de las casas ocupadas del vecindario. La realidad política quiso ser sincrónica con esta acción: la historia marca en esa semana la toma de terreno de otro parque urbano, censo nacional y la muerte de un ex presidente. Inmediatamente los baldíos de la zona fueron cercados.
Hoy la institucionalidad y los negocios inmobiliarios se reapropiaron de la traza transformando su sentido en espacio de uso nuevamente. Las fotografías tomadas en la intervención Estar fueron material para una muestra en Fundación Lebensohn, dando lugar a un despliegue enriquecido por otros formatos.
Más ideas me fueron surgiendo a partir de estas matrices.

En El Muro que vuelve al Muro, una de estas fotos se multiplica en trama generando un empapelado que interviene un cuarto oscuro, con clima de caverna en la galería Arte x Arte, donde las propias paredes son el soporte. La foto base con su tono piel permite derivar en una gama, cual catálogo de pintura de pared, invitando a detenerse en la siempre incierta, hasta ser precisa, búsqueda del color.
Emerger es el nombre de una serie de fotos de canteros urbanos, que muestran la encrucijada de la naturaleza acotada en plena ciudad. Son micro espacios testigos de comportamientos humanos y el mundo vegetal que pugna por superar todo obstáculo para afianzar y extender la vida.

Humectaria es una intervención de sitio específico en Zafarrancho, el sótano de un edificio devenido taller de artistas luego del rescate después de una inundación, que a veces abre sus puertas a otros para realizar muestras. Lugar sin luz natural, con olor a humedad, y caños a la vista debajo de la losa. Tres enormes fotos de humedales en marcos rústicos, de los cuales brotaba la naturaleza misma, colgaban en los ángulos del espacio. El sonido del agua fluía cual ostinato permanente, casi como la evidencia de aguas subterráneas.

DEVENIR y de ir es una Intervención de sitio específico en un inmueble próximo a demoler, realizado por CRUDA, colectivo de cuatro mujeres artistas del cual formo parte.